Última hora: el papa León XIV reaparece en el Ángelus tras su cirugía de cáncer de pulmón

«Estoy mejor, gracias». Lo dijo caminando, con paso firme, ante las cámaras que aguardaban a la puerta del Hospital Policlínico Gemelli.
Solo cuatro días antes, el papa León XIV, de 71 años, había salido de un quirófano donde los cirujanos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho por un cáncer. Volvió a casa antes de lo previsto, saludando a los fieles con la mano como quien regresa de un viaje largo, no de una batalla contra la enfermedad.
La operación tuvo lugar el martes 13 de octubre. Duró 90 minutos y transcurrió sin complicaciones, según el boletín médico vaticano. El análisis del tejido confirmó el diagnóstico que el propio pontífice había anunciado días antes: un adenocarcinoma pulmonar, detectado a raíz de un nódulo en su pulmón derecho.
Los médicos esperaban una semana de hospitalización. El papa salio en cuatro días, caminando por su propio pie. El sábado 17 de octubre, el Gemelli lo despidió con el pontífice deteniéndose a saludar a los fieles congregados a la entrada, algo que ningún pronóstico optimista había previsto.
«Estoy mejor, gracias». — Papa León XIV al salir del Hospital Gemelli, vía elcolombiano.com
Ángelus del 18 de octubre: la primera aparición tras la cirugía de cáncer de pulmón
Y al día siguiente, el gesto que medio mundo católico esperaba. El domingo 18 de octubre, el papa León XIV se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para dirigir el Ángelus, su primera aparición pública desde la cirugía.
Miles de fieles llenaron la Plaza de San Pedro bajo un cielo nublado y rompieron en aplausos cuando lo vieron. Estaba delgado, visiblemente cansado, pero de pie.
En su breve mensaje, el pontifice agradecio la ola de oraciones que lo acompañó durante esos días: «I have truly felt your support. Thank you!» —«De verdad he sentido vuestro apoyo. ¡Gracias!»—. Y añadió una promesa que tranquilizó a muchos: «I will gradually resume my activities», retomará poco a poco sus actividades. Fue su manera de decir que el pontificado sigue adelante, al ritmo que su cuerpo permita.
Pero el momento más conmovedor no fue el discurso. Fue una frase personal, casi íntima: «This experience has allowed me to feel, in a particular way, a closeness to all those who are living through illness or a state of infirmity» —«Esta experiencia me ha permitido sentir, de una manera particular, cercanía con todos los que viven una enfermedad o un estado de fragilidad»—. Un papa que habla de su propio cáncer mirando a los enfermos del mundo, no como superior, sino como compañero de camino.
El papa León XIV, el hospital y la niña ucraniana Varvara
Antes de recibir el alta, el pontífice hizo algo que no estaba en ningún protocolo. Celebró la misa dentro del hospital y se detuvo a conversar con una paciente muy especial: Varvara, una niña ucraniana de 13 años tratada de cáncer en Roma.
La pequeña, que lucha ella misma contra la enfermedad, le entregó un juguete de fieltro hecho por ella con la imagen del papa. El hombre que acababa de pasar por un quirófano recibía un regalo de una niña que conoce la enfermedad desde dentro.
La imagen resume la semana entera del Vaticano: la fragilidad y la ternura cruzándose en un pasillo de hospital. Varvara le daba al papa un muñeco de fieltro; el papa le devolvía, con su ejemplo, algo parecido a la esperanza. Dos pacientes, dos generaciones, un mismo lenguaje: el de quien resiste, como este testimonio de fe bajo presión.
Este episodio hospitalario recuerda lo que ya se vivió con pontífices anteriores y que Faith Stories ha seguido de cerca en otras ocasiones, como en la cobertura del regreso del papa León XIV tras la cirugía. La diferencia esta vez es el tono: León XIV ha querido hablar de su enfermedad sin eufemismos, pidiendo oraciones en voz alta y agradeciéndolas en voz alta. Es un estilo que está marcando su pontificado y que conecta con una generación de fieles que valora la honestidad por encima del ceremonial.
El viaje a América Latina de noviembre sigue sin confirmación oficial
Queda, sin embargo, una gran pregunta abierta. La Santa Sede mantiene canceladas las audiencias hasta el 20 de octubre, y el viaje apostólico a Argentina, Uruguay y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre —que sería su primera gira latinoamericana—, aún no ha sido confirmado oficialmente tras la cirugía. Los médicos hablan de recuperación; la agenda, de momento, habla de prudencia.
Para América Latina, la visita tiene un peso especial. Sería el regreso del papa a un continente donde la fe católica pulsa con fuerza y donde millones de fieles lo esperan. El avivamiento juvenil que recorre América Latina este 2026 muestra una Iglesia viva y en crecimiento, y un viaje papal podría encenderla aún más. Por eso la incertidumbre se vive con una mezcla de paciencia y ansiedad en las diócesis que preparan su llegada.
Los próximos días dirán si el cuerpo del papa acompaña a su voluntad. Si algo dejó claro este fin de semana, es que León XIV no piensa esconderse detrás de los muros vaticanos: apareció en la ventana, habló de su enfermedad y prometió volver poco a poco. La historia de un pontífice de 71 años que sale caminando del hospital cuatro días después de una cirugía de cáncer no termina aquí.
La próxima página se escribe en noviembre, y el mundo católico la espera con el aliento contenido. Porque hay recuperaciones que se miden en análisis médicos, y otras —como la que se vio el domingo en San Pedro— que se miden en aplausos.
Preguntas frecuentes
El 13 de octubre de 2026 le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho en el Hospital Gemelli de Roma. La operación duró 90 minutos, sin complicaciones, y el análisis del tejido confirmó un adenocarcinoma pulmonar.
El sábado 17 de octubre, cuatro días después de la cirugía, antes de la semana de hospitalización que preveían los médicos. Salió caminando y saludando a los fieles congregados a la puerta del hospital.
En su primera aparición pública tras la cirugía, agradeció el apoyo recibido, dijo que la experiencia lo acercó a quienes sufren enfermedades y anunció que retomará poco a poco sus actividades.
El viaje apostólico a Argentina, Uruguay y Perú (6–17 de noviembre) aún no ha sido confirmado oficialmente por la Santa Sede tras la cirugía. Las audiencias permanecen canceladas hasta el 20 de octubre.
Varvara es una niña ucraniana de 13 años tratada de cáncer en Roma. Antes del alta, el papa celebró misa en el hospital y conversó con ella; la niña le entregó un juguete de fieltro hecho por ella con la imagen del pontífice.
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